Sauce de Luna es un pueblo ubicado al noroeste de la provincia de Entre Ríos. La localidad, de unos tres mil habitantes, no cuenta con suficiente oferta laboral, sus vecinos, en su mayoría, son empleados públicos provinciales y municipales. Algunos de sus habitantes desarrollan actividades comerciales; otros se desempeñan como trabajadores rurales y en la construcción, y existe un reducido número de profesionales de la educación, la medicina y el derecho. Dentro de la planta urbana hay sólo una escuela primaria y una escuela de nivel medio, también única en su categoría. En general, los alumnos pertenecen a estratos económicos de medios y bajos recursos.
Visitado desde el siglo XVII por mercedarios que “establecieron una reducción charrúa en el lugar” (Lacoste, 2000, p. 7), Sauce de Luna se fundó oficialmente el 20 de septiembre de 1918 (Lacoste, 2000), a un año de la inauguración de la Estación del ferrocarril, que formaba parte del ramal Urquiza, creado en 1888 con capitales ingleses, y que brindaba trabajo a varias familias locales. De acuerdo con José Antonio Almará (1989), en sus comienzos, la escasa población de Sauce de Luna vivía de un solo recurso natural: la forestación, combustible esencial para el funcionamiento de las locomotoras de la época. Existían lugares de concentración de leña, carbón y postes. Las oficinas postal y de teléfono vieron su aparición en la década de los años veinte.
El ramal ferroviario Federal – Paraná incluía a Sauce de Luna en su trayecto, y esta situación incrementó la actividad y concentración urbana alrededor de la estación ferroviaria. Efectivamente, el ferrocarril dotaba de vida al poblado, nos dice Lacoste (2000):
Los memoriosos recuerdan las instalaciones del ferrocarril, los metros y metros de leña de toda clase, la cantidad de gente que trabajaba y además los tres galpones que recibían el cereal cosechado en la zona [en] aquellos años de esplendor, los trenes, cuyas máquinas eran alimentadas a carbón, tiraban una cantidad impresionante de vagones. (Lacoste, 2000, p.19).
Comienza entonces a desarrollarse cierta vida comercial en manos de algunas familias propietarias de casas de ramos generales, cuya principal clientela estaba constituida por el personal de las estancias de la zona. En estas estancias la actividad más importante se expresaba en la forestación; la ganadería y muy escasamente en la agricultura.
Los relatos orales de los miembros de la comunidad sostienen que a pesar del incipiente crecimiento de Sauce de Luna en sus primeros años de vida, a los pocos años el mismo comienza a decrecer, debido a la emigración de estos comerciantes y peones rurales hacia los grandes centros urbanos. De acuerdo al contexto histórico nacional, suponemos aquí que la crisis económica de los años treinta constituyó el principal condicionante de tal situación, aunque no contamos con datos certeros sobre el particular.
1946 fue el año de estatización del ferrocarril y también un período de recuperación de la exportación agrícola-ganadera del país, lo que le devolvió cierta vida a la Estación de Sauce de Luna, incentivando la actividad comercial en el pueblo. A partir de esta década se construye la ruta nacional y comienzan a aparecer instituciones clave para la comunidad: el primer y único Hospital hasta la fecha; el Registro Civil; y a la escuela primaria existente desde 1919 (Lacoste, 2000) se le suma la escuela secundaria “Pancho Ramírez” en 1967, cuyos antecedentes se remontan a 1963, cuando un grupo de vecinos fundara una cooperadora interesada en la educación de los jóvenes del lugar, dando origen a esta institución que funcionaba primero en un local alquilado y posteriormente en una construcción reacondicionada y adquirida con el esfuerzo de toda la comunidad. Desde su inicio en el año 1963 hasta el año 1987 funcionó como Instituto Privado Incorporado a la Enseñanza Oficial D/55 con dependencia de la Superintendencia Nacional de Enseñanza Privada. A partir del año 1987, durante la gobernación de Sergio Montiel, pasa a depender de la provincia, cambiando su denominación a Escuela Provincial de Nivel Medio Nº 72 “Pancho Ramírez”, nombre que sostuvo hasta el año 2009, cuando por Resolución del Consejo General de Educación se modificó la numeración, llamándose a partir de entonces Escuela Secundaria N° 1 “Pancho Ramírez” (Lacoste, 2000).
